GR o El Gran Respiro

¿A quién no le vendrá bien? Sea entre las fiestas que se nos vienen encima o como buen propósito para el año nuevo, o simplemente como gran respiro entre atracones de pavo, pastelitos y polvorones: una caminata. Como escapada ideal os presentamos un nuevo GR,  perfecto para perderse un par de días en otro mundo. Bajo el título “De Pinares a Sabinares” el gran recorrido GR-231 arranca en Jérica para terminar después de 64 interesantes y variados kilómetros en Sarrión en la vecina provincia de Teruel, concretamente en la comarca de Gúdar-Javalambre.

A lo largo de todo el trayecto al caminante le espera un apacible desnivel de 1.200 metros y una naturaleza cambiante y sorprendente. Se anda por las vegas de los ríos Palancia, Manzanera y Albentosa, acompañado por un paisaje caracterizado por chopos, sargales, fresnos y álamos. Después de densos pinares y campos de olivos centenarios en los alrededores de Jérica, Viver y Torás, el panorama cambia notablemente al llegar a El Paúl, Manzanera y Sarrión con sus sabinares y carrascales.

El recorrido está divido en tres etapas de unos 20 kilometros y perfectamente señalizado con sus marcas rojiblancas y paneles explicativos sobre la ruta y los sitios interesantes de cada pueblo por donde pasa. El primer día se camina de Jérica pasando por Teresa a Bejís, el segundo día de Bejís por El Toro a Manzanera y, como última etapa, de Manzanera por Albentosa hasta Sarrión. ¿A qué es una escapada ideal? También en invierno. Aunque muchos árboles han tirado hasta la última hoja, las huertas parecen haberse desnudado y muchas hierbas están hibernando, ahora es el momento de fijarse en los pequeños detalles de la naturaleza.


De Hadas y Alcornoques

Cuándo mejor dar un paseo por un bosque encantado si no en estos días de otoño con esa tenue luz tan especial y los colores que parecen sacar nuevos matices aún desconocidos. Y qué bosque mejor que los alcornoques de la Sierra Espadán, estos impresionantes árboles que con sus brazos ramificados y su piel rugosa parecen cobrar vida, dibujar historias, querer agarrar al caminante.

Uno de los barrancos más fascinante de la sierra es sin duda el barranco Almanzor en Almedíjar, que introduce al visitante en una exuberante naturaleza con árboles centenarios, arbustos de todas las formas y colores posibles, helechos, líquenes y setas. Tampoco faltan el murmullo del agua, el canto de los pájaros, el sonido del silencio. Y no es de extrañar que ante tanta belleza uno se siente como en un cuento en el que sólo faltan las hadas para vivir momentos realmente mágicos.

Saliendo de Almedíjar por la rambla del mismo nombre y pasando por campos de cultivo y de olivo, enseguida llegamos al barranco Almanzor que se puede recorrer por una agradable senda que forma parte de muchas caminatas largas y preciosas por la sierra. Nosotros nos conformamos con subir hasta el Collado La Ibola y no pudimos resistir la tentación de volver por el mismo camino, disfrutando del color intenso de los alcornoques recién pelados, de los impresionantes pinos y castaños y del encanto de un lugar que fascina a cualquiera.

Pastor por un día

Poco a poco y paso por paso, con pausas y picnics, vamos, todo un placer. Esto es lo que les espera a todos aquellos que se animan a convertirse en pastor por un día … o varios. Un viaje al pasado a ritmo de oveja. ¿Cómo y cuándo? Durante la “Trashumancia al Reino. La Aventura Mágica de los Caminos de Lana”, organizada por “Transhumancies Valencianes”.


Con unas 800 ovejas salieron el 27 de octubre de Orihuela del Tremedal en Teruel para revivir lo que en su día era el pan de todos los años para muchos pastores: bajar el ganado después del verano a tierras más cálidas para pasar el invierno cerca de la costa. Esta vez la meta es Petrés, el camino lo marca la Cañada Real entre Teruel y Valencia por la ruta de Barracas. Y es ahí donde llegan el 5 de noviembre para al día siguiente y después de la “Marxa a peu transhumant: Barracas-Caudiel” celebrar en el pueblo vecino, Caudiel, la “1ª Fiesta de la Trashumancia”. Habrá olleta y embutido, música y fotos de la trashumancia, y, sin duda, habrá un ambiente muy especial.

Más información encontraréis en:
http://transhumanciesvalencianes.blogspot.com/

http://marxapeu.net/

http://valencia.slowfood.es

Él

Siempre es el primero en presentarse, aunque lo hace tímidamente y al principio hay que buscarlo con anteojos y zoom. Es ÉL. Un majestuoso árbol en mitad del valle entre Jérica y Viver – el embajador del otoño “par excellence”. Cuando brilla con sus llamativas hojas amarillas en medio de olivos, almendros y huertas sólo hay una opción: Ponerse las botas de caminar y emprender uno de estos paseos fantásticos por las coloridas orillas del los ríos del Alto Palancia y Alto Mijares.


Parece no haber época más bonita para el río Palancia que el otoño. Los árboles y arbustos de hoja caduca aún se resisten a quitarse su traje y optan por rojos y rojizos, amarillos, ocres y tenues marrones para anunciar días más cortos, temperaturas ya fresquitas y tardes al lado de la estufa de leña.

A quien le gusta esta estación le esperan tantos parajes preciosos como impresiones otoñales. Para empezar qué tal con un pequeño paseo por la Vuelta de la Hoz en Jérica, para luego emprender camino en dirección a Viver y Teresa. Una caminata por los ecosistemas más ricos de esa ribera llena de chopos, olmos, sauces y un sinfín de arbustos.

A lo largo de sus 25 kilómetros esta caminata nos lleva por lugares impresionantes como el Paraje del Sargal o  las Peñas Rubias, por torres y torretas, campos de cultivo duramente trabajados y huertas mimadas que en estos días llaman la atención con un fruto perfecto para dar toques de color: los caquis.

Mucho más corto pero no menos impresionante se presenta el paseo por las orillas del Palancia en Bejís, población conocida no sólo por su abundante agua sino también por la calidad de ella.

El paraje de los Cloticos sorprende con fuentes, cascadas e idílicas pozas. Mucho más aventurera se desenvuelve la caminata hacía el nacimiento del Río Palancia.

Y no sólo el Palancia viste de otoño. También el río Mijares  cambia de vestimenta. Un espectáculo que se puede vivir de cerca por los numerosos senderos a lo largo del río en Montanejos. Y para los más atrevidos hay otra atracción fluvial: En los Baños de la Reina el agua  brota a unos agradables 24 grados e invita a uno de los últimos baños al aire libre para este año…


¡¡¡Agua a la vista!!!

Evidentemente, estos días de calor inhumano no son para emprender grandes caminatas. Pero dispuestos a levantarse con las gallinas, el “paseo” que dimos el otro día, incluso con estas temperaturas, es genial. ¿Por qué? Porque no sólo ofrece encantadoras vistas, ofrece casi todo el rato ¡¡¡vistas al agua!!! Y también incluye ducha de pantano y baño en aguas termo-medicinales gratis. ¿Dónde? En la vecina Montanejos que elegimos para una caminata de unos 8 kilómetros llamada “Sendero de Los Estrechos”.

Después de unos 2 kilómetros de llevadero ascenso, llegamos arriba de la pared del estrecho que abre paso al río Mijares. Desde arriba se aprecian los caminos caprichosos que se busca el agua y que seducen también a los amantes del barranquismo y del kayak. Al otro lado se divisan los distintos miradores que hacen parar el tránsito de muchos viajeros entre Puebla de Arenoso y Montanejos.

Acercándonos a la presa del embalse de Arenoso, el aliviadero del embalse ese día nos recibió con un generoso chorro de agua, que a mitad de la caminata nos pareció una ducha divina. A partir de entonces el camino nos llevó por un precioso bosque en la falda del pico del Morron y del Colladilla, enganchando al Sendero de la Bojera y llegando ya al esperado fin: un baño deliciosamente refrescante en “Los Baños de la Reina” donde el río Mijares entre las impresionantes paredes del estrecho se convierte en un pequeño lago paradisíaco.

¿Ahora no tienes tiempo para recorrer nuestros pasos? No importa, ya que el agua termal sale a unos 25 grados, en los Baños de la Reina te puedes bañar hasta bien entrado el otoño. Irresistible, ¿a qué sí? Además, según las leyendas, estas aguas medicinales prometen eterna juventud y belleza…