Si te encantan las vistas panorámicas de 360 grados, hay una caminata que no te puedes perder. Es una
ruta circular por la Sierra de Caudiel que pasa por muchas fuentes, viejas masías e impresionantes llanuras. Una ruta que arranca en el Collado de Arenillas y que se puede disfrutar gracias a los esfuerzos del Club Excursionista Alto Palancia que la recuperó el año pasado dejándose la piel y muchas gotas de sudor. Sólo pocos meses después uno puede hacerse una idea del trabajo realizado porque ya empiezan a volver a crecer los arbustillos, la maquia y las flores al borde del camino, demostrando una impresionante fuerza y salud.
Y es que todo el recorrido nos lleva por una naturaleza exuberante caracterizada por carrascas, pino rodeno, romero, 
quejigos y aliagas, pero también por algún que otro arce, acebo o tejo. Vetustas hiedras convertidas en árboles abrazan a las rocas y frágiles líquenes y musgos pintan preciosos contrastes con la piedra rojiza de la sierra. A lo largo de la “Senda El Vergel”, también conocida como “la ruta de las cinco fuentes”, vale la pena fijarse en la gran variedad de la vegetación, pero uno tampoco se cansa de admirar las impresionantes vistas.
En la lejanía saluda la majestuosa Peñagolosa, mucho más cerca quedan las montañas de la Sierra Espina, la Espadán y la Calderona. Una panorámica completada por el precioso valle de Montán y las bien esculpidas Canteras de Gullirno en la misma Sierra de Caudiel. Después de haber pasado por debajo de esa pequeña cordillera se llega a la llanura del Alto de la Covarada.
A partir de ese momento el camino ya casi discurre al mismo nivel, nos lleva por masías abandonadas, campos medio trabajados y poco más tarde se abren las vistas hacía Higueras y Pavías. A través del “Cordal de los Contrabandistas” finalmente se alcanza el punto más alto de la ruta y de la sierra, el famoso “Alto de
la Palomas” con sus 1.156 metros de altura.
Falta poco para completar los 14 kilómetros de esa ruta circular que pasando por el Pórtico de la Ventisca nos lleva al punto de partida. Cinco horas llenando los pulmones de aire puro y abriendo nuevos horizontes.











