Espartano

No os esperéis ni carne ni derivados de la misma, no los habrá. Al fin y al cabo será la sopa de uno de los santos más estrictos y espartanos jamás conocido. Un santo que a sus discípulos de la Orden de los Mínimos impuso ayunos severos, nada de carne (tampoco para comer) y una vida de alimentación absolutamente vegana.
Estoy hablando de San Francisco de Paula (1436 – 1507), un monje italiano que hizo historia por volcarse por los valores puritanos, andar por el agua o fundar la Orden de los Mínimos, también conocidos como Paulanos (y mucho más tarde por una cerveza alemana de trigo buenísima que lleva su nombre).

Aparte de Alaquàs (Valencia), son los Viverenses de nuestro pueblo vecino que sienten un amor especial a este santo. Tanto que le han dedicado sus fiestas patronales que se celebran estos días en Viver. Uno de los momentos más esperados: El reparto de la Sopa del Santo que, como ya dijimos, lleva de todo – menos carne. Para probarla se ofrecen dos posibilidades: A mediodía delante del convento, el viernes 6 de mayo, o dos días más tarde, el domingo 8 de mayo.
En las dos ocasiones llevará bacalao, arroz, ajos, aceite y pimentón. Nada más.


El programa de fiestas lo encontráis en www.viver.es

Una santa y 1.500 raciones

Su vida fue corta y terminó con un crimen.

Corre el año 250 cuando en la siciliana Catania van a suceder horrores. Una joven acosada por un viejo verde llegará a defender su virginidad hasta la muerte. Le cortan los senos, la ponen sobre cristales y carbón al rojo vivo, la llevan a una cárcel y la tiran en una podrida celda, donde la pobre joven finalmente muere. Así lo recogen los manuales sobre santos y santas, porque Águeda de Catania (225-250) no sólo se convirtió en martir, sino también fue nombrada santa.


Hoy en día su estremecedora historia es conocida por muy pocos. También cuando el día 5 de febrero se celebre su día en Jérica, que la ha elegido patrona del pueblo, no habrá muchos que recuerden su triste final. Que sus penas hayan caído en el olvido, sin embargo, no quiere decir que el día de su santo no se afilen cuchillos… Cuando muy de mañana en Jérica se reúne un grupo de mujeres, ellas sólo tienen una meta en mente: Preparar la olla de Jérica que en honor a Santa Águeda va a servirse a todo el pueblo – y a muchos más.

Los números hablan por si solos: Esa mañana se prepararán 30 kilos de cardo, 30 kilos de berzas y 150 kilos de patatas. Además se echarán a las ollas unos 50 kilos de alubias, otros 50 kilos de arroz, 7 kilos de sal y 55 papeletas de azafrán. Y desde luego, que no falte la carne: Y ahí van 18 kilos de pata de cerdo, 18 kilos de hueso de corbet, 33 kilos de cuello, 12 kilos de rabo de cerdo, 45 caretas del mismo y 16 kilos de morcilla. El resultado: 22 calderas a rebosar.

Es evidente que esta olla no puede salir mal, aunque cualquier cocinero cara a estas cantidades desearía no estar en la piel de las mujeres y hombres responsables de ese manjar…

Mientras en los bajos de la casa de cultura cuecen las ollas gigantes durante horas y horas, pasados pocos minutos del mediodía los primeros jericanos – y los que se han enterado de otros pueblos, turistas y visitantes – empiezan a hacer cola delante de la puerta. Unos con sus propias cazuelas a rellenar, otros esperando a recoger una ración en plato de plástico. La espera no sólo se recompensa con un puchero muy sabroso, sino también con un delicioso jericano, el pastel típico del pueblo que elaboran con tanto mimo Rosa y Ricardo en su pastelería. Lo de ellos es verdadera pasión, al fin y al cabo ¡¡¡son 1.500 pastelitos!!!

Este año la olla se repartirá el domingo, día 6 de febrero, a partir de las 14.30 horas. Pero la fiesta de Santa Águeda aguarda más sorpresas aún, desde procesiones, ofrenda de flores pasando por exposiciones y la famosa “bacalà”, una comida popular de bacalao, nueces y vino en plena calle la medianoche del sábado.

El programa lo tenéis en www.jerica.es

Por cierto, uno vez visitando la página, por qué no echáis un vistazo al apartado “Gastronomía”. Ahí teneis la receta de la olla para 4 personas. Porque tampoco es cuestión de querer hacer a la primera un puchero para 1.500 comensales…

Falta hace

Hogueras, procesiones, baile, carreras de caballos, rollos benditos, carne a la brasa, toros y sobre todo mucha, mucha agua bendita. Hasta el sorteo de un cerdo o como mínimo raciones de otro de la misma especie. Es San Antón y alrededor del 17 de enero casi todos los pueblos del Alto Palancia – y del resto de España, y del resto de Europa, y del … – recuerdan los méritos de ese eremita que nació un día lejano del año 251 en Egipto.

Es el día cuando los curas ven caras que no les suenan para nada, el día de insólitas colas delante de las iglesias y también el día que muchos se acuerdan que tienen animales. Si para recibir la bendición de San Antón, el protector de los animales, antes se arrastraba a cerdos, vacas, burros y demás delante del cura, en la mayoría de los pueblos el panorama ha cambiado drásticamente: Hoy en día desde el hamster hasta el husky, desde el geko hasta el gato se estremecen bajo la bien lanzada ración de agua bendita. Viendo que cada año tan sólo en este país se abandonan más de 100.000 animales domésticos, falta les hace que alguien les eche una mano. Y quién mejor que este santo tan polifacético, patrón de los campesinos y los porqueros, de los animales útiles, pero también de los carniceros…

Caricatura de Wilhelm Busch

Y quién sabe si no nos acordaremos algún día de que San Antón, mucho antes de llegar a la fama como amigo de los animales, fue reclamado y exhortado para curar una temida enfermedad durante el medievo  llamada “Fuego de San Antón”, que en realidad era una intoxicación causada por el así llamado cornezuelo del centeno. Y con lo que nos echan en los campos… puede que falta nos haga alguna mano divina…

Pero esto, desde luego, son pensamientos que se olvidan cuando las hogueras en vísperas del 17 de Enero y durante el fin de semana siguiente “enciendan” Jérica, Caudiel, Navajas, Segorbe, Viver…, cuando los fuegos de San Antón ardan para espantar espíritus malignos, miedos y maldiciones.

Os esperan fiestas con ese sabor auténtico y especial, con el frío necesario para querer arrimarse al fuego, con ese aire de creencias populares y  momentos ancestrales.

Luces, aromas y sabores

Dicen que la Feria de la Purísima de Segorbe se remonta al siglo XIV y hay que admitir que ha ido adecuándose a tiempos más modernos: Atracciones de feria vertiginosas, un mercadillo con unas 400 “paraetas” desde abrigos peruanos pasando por música, libros y zapatos hasta calcetines de todos los colores y cacerolas multifuncionales determinan el ambiente. Pero también hay para los más nostálgicos y para los que buscan sabores y aromas más auténticos.

Camino hacia la Plaza del Agua Limpia se encuentran estands con figuritas de navidad, con dulces típicos de estas fechas, antigüedades o cerámica de la región. En la plaza misma, tradicionalmente se concentran los artesanos del Alto Palancia ofreciendo  bastones y otros artilugios hechos de madera de olivo, aceite de oliva virgen extra de nuestra comarca, quesos artesanos, ricos embutidos, jamones y dulces. Tampoco falta el aroma a castañas al fuego, a turrón y miel.

La feria se celebra del 5 al 8 de diciembre – un buen plan para coger gusto de las fiestas que vienen…

Pastor por un día

Poco a poco y paso por paso, con pausas y picnics, vamos, todo un placer. Esto es lo que les espera a todos aquellos que se animan a convertirse en pastor por un día … o varios. Un viaje al pasado a ritmo de oveja. ¿Cómo y cuándo? Durante la “Trashumancia al Reino. La Aventura Mágica de los Caminos de Lana”, organizada por “Transhumancies Valencianes”.


Con unas 800 ovejas salieron el 27 de octubre de Orihuela del Tremedal en Teruel para revivir lo que en su día era el pan de todos los años para muchos pastores: bajar el ganado después del verano a tierras más cálidas para pasar el invierno cerca de la costa. Esta vez la meta es Petrés, el camino lo marca la Cañada Real entre Teruel y Valencia por la ruta de Barracas. Y es ahí donde llegan el 5 de noviembre para al día siguiente y después de la “Marxa a peu transhumant: Barracas-Caudiel” celebrar en el pueblo vecino, Caudiel, la “1ª Fiesta de la Trashumancia”. Habrá olleta y embutido, música y fotos de la trashumancia, y, sin duda, habrá un ambiente muy especial.

Más información encontraréis en:
http://transhumanciesvalencianes.blogspot.com/

http://marxapeu.net/

http://valencia.slowfood.es

De Fiesta

Óleo Flamenco / Teatro Principal Alicante

Antes de volver a ser una bella durmiente y entrar en hibernación, Jérica estos días se vuelca en un montón de actos festivos y culturales. Las ocasiones lo merecen: Hoy viene de visita el renombrado artista internacional Matt Lamb y trae consigo sus famosos “Paraguas por la Paz”. Además Jérica está en fiestas, celebra su patrona y la Divina Pastora tiene el mando durante dos semanas.

Esta noche se da la bienvenida a Matt Lamb, que es recibido con el espectáculo “Óleo-flamenco”, dirigido por Félix Amador. La obra que fue estrenada a finales del año pasado fusiona música, danza, pintura, poesía y cante. La actuación empieza a las  20.00 horas en el Centro Socio Cultural “El Socós”. 

Y hasta el 26 de septiembre no habrá descanso para quienes les guste la fiesta. Hay para muchos gustos, desde variedades, cabalgatas de disfraces, corre focs, la típica “Bacalá” de Jérica, castillos de fuegos, disco-móviles, verbenas… Y, cómo no en pueblos con tanta pasión por lo taurino: toros sin parar.

El programa lo encontráis en www.jerica.es

Ya está

Lejos de las discusiones sobre lo anacrónico de los festejos taurinos y lejos de las dudas si la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe realmente es de interés internacional, hay una cosa que no se le puede discutir: Ese evento tan esperado es sin duda una de las fiestas donde más gente acude sin la mínima esperanza de poder ver algo. A no ser que seas de los valientes que se colocan en primerísima fila y aguantan hasta el último segundo, antes de salvarse de un salto de la manada de toros y caballos que atraviesan la ciudad a una velocidad vertiginosa. O eres de los afortunados invitados en uno de los balcones a lo largo del recorrido.

Si no, y sobre todo si eres novato en el tema y te has percatado de que no hay ni siquiera una barrera de protección, lo más probable es que te coloques en segunda o tercera fila admirando cogotes hasta que el vecino nativo a tu lado te diga: “Ya está.” ¿Ya está qué?, quieres preguntar, pero ya te imaginas que lo que has intuido era el lomo de un toro y que los jinetes no iban solos…

En ese momento los toros ya estarán en la plaza, los caballeros sin embargo volverán a dejarse ver y felicitar por el público. Algo es algo.

¿Cuándo se puede ver – o no ver – todo esto? A partir del lunes, 6 de septiembre, durante toda la semana a las 14 horas. Eso sí, el ambiente es especial.

Programación: www.segorbe.org