Si un buen amigo te regala un montón de limones ecológicos, sin duda, estás de suerte. Pero claro, no basta con alegrarse
ante una mini montaña de color patito chillón. También hay que usar todos estos brillantes limones y después de haber hecho los pasteles, el licor, la mermelada, el limón en polvo, el zumo, la crema…, te das cuenta de que no hay tantas recetas… a no ser para conservarlos.
Gracias a la cocina global y un viaje virtual a Marruecos ahora tenemos un precioso bote lleno de limones confitados a la sal. Una forma simple de conservarlos durante semanas y poder usarlos en un sinfín de platos con pollo, pescado, couscous, verduras…
Los ingredientes:
– 15 limones
– 100 g de sal gorda marina
– el zumo de 5 limones
– al gusto: especias como clavo, canela, comino, pimienta, laurel…
– aceite de oliva
Primero hay que lavar los limones bajo agua caliente, cortar una punta y blanquearlos durante tres
minutos en agua hirviendo. Luego se hacen cuatro cortes a lo largo del fruto en cada limón sin cortarlos del todo. Se pone una cuchara de sal gorda entre los cortes y se guardan los limones en un bote bien esterilizado. Cuando ya no caben más, se echa el zumo de cinco limones, 4 cucharas de sal y se rellena hasta cubrirlos con agua hirviendo. Se cierra el bote y se deja durante 4 días en un lugar oscuro y fresco. Moverlo cada día. Al quinto día se echa una capa fina de aceite de oliva y se dejan reposar como mínimo 3 semanas más.
