2 euros y a por otra

Aún quedan 3 días para dar otro tipo de paseo por Segorbe que seguro llena los sentidos – y los estómagos: La ciudad celebra su “I. Ruta de la Tapa” y nada menos que 21 establecimientos -bares, mesones y bodegas- han pensado en algo especial para sus clientes. Hacer un buen hueco en el estómago vale la pena por varias razones: Primero, andando de un establecimiento a otro ya se deja un par de calorías por el camino. Segundo, tapa más bebida estos días se ofrece por sólo 2 euros. Y tercero, rellenando una tarjeta con 4 cuños de los bares ya visitados se participa en un sorteo de una cena para dos.

Hasta el 29 de mayo hay tiempo. La ruta os la podéis bajar en la agenda de la página de turismo www.turismo.segorbe.es/turismo_es/

Árbol autodefensa

Son dulces, llamativas e inseparablemente unidas a la primavera. ¡Y ya están aquí! Las cerezas del Alto Palancia – con sus 700 hectáreas de cultivo presume de una producción nada despreciable – se empiezan a asomar. Bueno, no todas. Las nuestras, por ejemplo se muestran bastante reacias. No por ellas mismas – regordetas, rojas y brillantes – sino más bien por el árbol en si. Un ejemplar aún juvenil que como autodefensa se ha cubierto con un entramado de hojas que casi no deja ver ni sus propias ramas. Y claro, enseguida vienen las dudas: ¿Mal plantado? ¿Mal podado, mal alimentado? O es acaso, ¿demasiado joven? ¿Tiene falta de experiencia? Pero no. Es cuestión de variedad, como nos ha comentado un experimentado agricultor del pueblo.

Pues bien. Seguiremos rebuscando (aunque los pájaros parecen tener mucho mejor olfato “cerezón” que nosotros). Y si nuestro “hojudo” no quiere desprenderse de sus frutos, sólo hace falta esperar un poco más: Dentro de nada habrá montones de cerezas, porque en junio nuestro pueblo vecino, Caudiel, celebra su Fiesta de la Cereza.

Mermelada de Fresas

Ya llevan tiempo en el mercado pero como Jérica no es Huelva, nosotros acabamos de cosechar nuestras primeras fresas. Tardías, pero eso sí, más dulces imposible. Y qué mejor momento para probar una nueva mermelada. Os presentamos: Mermelada de fresas con albahaca. Necesitáis los siguientes ingredientes:

1 kg de fresas
750 g de azúcar
1 chorro de zumo de limón

1 pizca de pimienta blanca

1 pequeño manojo de albahaca fresca

Para la preparación se lavan y se cortan finamente las fresas. Se mezclan con el azúcar y se llevan a ebullición. Se echa el zumo de limón y la pizca de pimienta. Dejar cocer a fuego fuerte y sin dejar de mover unos 20 o 25 minutos. Para saber si ya está espesando, echar unas gotitas de la mermelada en un plato frío recién sacado del congelador. Si espesa enseguida, la mermelada está lista, si no, hay que dejarla un ratito más. Antes de meterla en botes bien esterilizados se añade la albahaca finamente cortada. Y listo.

Multitud

Para nuestra región esto sin duda es multitud: ¡Tres ferias en un sólo fin de semana! Habrá que organizarse bien para no perderse el “IX Encuentro de los Pueblos del Parque Natural de la Sierra de Espadán” el sábado 14 de mayo en Pavías, el “X Mercado Medieval” el 14 y 15 de mayo en Segorbe y el “Mercado y Zoco Árabe” el sábado 14 en Chóvar.

Sin querer quitarle mérito a los mercados inspirados en los antiguos pobladores del Alto Palancia, lo que no hay que dejar pasar es la oportunidad de conocer uno de los parques naturales más bonitos del País Valencià: La Sierra de Espadán. Durante el “IX. Encuentro…” ese bosque tan hermoso de alcornoques y sus pueblos en el Alto Mijares, Alto Palancia y La Plana Baja se presentan con todos sus encantos, sus rutas de senderismo, sus costumbres,  sus productos y gastronomía locales. Vale la pena.

Cuestión de decisión

Parece que por fin nos quiera abandonar la lluvia, y la verdad es que se agradece. Ya no podíamos más ni nosotros ni el campo, que al fin y al cabo todos tenemos un cupo. Desaparecen las desavenencias climatológicas, pero ya nos ha venido encima otro problema. Aunque de los más simpáticos: Han llegado nuestras “tardes del atardecer” y hay que decidirse en qué rincón de Sharíqua pasarlas. Dónde ver desaparecer al sol  detrás del pico de Peña Escabia, ver cómo se tiñe de dorado la huerta y poco a poco ver cómo se ilumina Jérica. Pero ya que  queda mucha primavera y mucho verano por delante…

 

Entomofilia

Se pelean por un trozo de pétalo, se relajan encima de un colchón de lo más blando y aromático, se tiran de cabeza para dentro y – cómo no – se meten uno encima del otro. Por no dejar lugar y posición sin probar, hasta se cuelgan de la cuerda de tender. Es primavera y si solemos fijarnos sobre todo en la variedad de flores que inundan prados y huertas, vale la pena acercarse un poco más. Casi en la clandestinidad dentro de las flores se pueden observar verdaderos espectáculos: Insectos de lo más variopinto que se aprovechan de su aroma atractivo, de sus colores hechiceros, su dulce néctar  su seductor diseño.

 

Y tampoco hay que preocuparse de las flores así tratadas. Al contrario. Les gusta. Son las así llamadas “amantes de los insectos” y hasta hay explicaciones científicas para ese “síndrome floral” también denominado “entomofilia”. Una simbiosis perfecta que desde hace millones de años une moscas, avispas, mariposas, polillas o escarabajos con el mundo construido de preciosos pétalos. Una simbiosis entre insectos polinizadores y flores que vale la pena mirarla detalladamente…

   

Espartano

No os esperéis ni carne ni derivados de la misma, no los habrá. Al fin y al cabo será la sopa de uno de los santos más estrictos y espartanos jamás conocido. Un santo que a sus discípulos de la Orden de los Mínimos impuso ayunos severos, nada de carne (tampoco para comer) y una vida de alimentación absolutamente vegana.
Estoy hablando de San Francisco de Paula (1436 – 1507), un monje italiano que hizo historia por volcarse por los valores puritanos, andar por el agua o fundar la Orden de los Mínimos, también conocidos como Paulanos (y mucho más tarde por una cerveza alemana de trigo buenísima que lleva su nombre).

Aparte de Alaquàs (Valencia), son los Viverenses de nuestro pueblo vecino que sienten un amor especial a este santo. Tanto que le han dedicado sus fiestas patronales que se celebran estos días en Viver. Uno de los momentos más esperados: El reparto de la Sopa del Santo que, como ya dijimos, lleva de todo – menos carne. Para probarla se ofrecen dos posibilidades: A mediodía delante del convento, el viernes 6 de mayo, o dos días más tarde, el domingo 8 de mayo.
En las dos ocasiones llevará bacalao, arroz, ajos, aceite y pimentón. Nada más.


El programa de fiestas lo encontráis en www.viver.es

Extremadamente marchosa

A los mortales nos puede parecer algo inhumano,  y más conociendo el perfil que se le ha otorgado al evento: “Rompe piernas” – esa es la calificación de la “IV. Marcha BTT Montanejos” que se celebrará el 7 de mayo en las preciosas montañas de esa localidad-balneario. Consuela saber que el grado de dificultad es “medio”, sino probablemente no quedaría nada intacto de un cuerpo BTTero.

Quien dude en apuntarse a esa marcha marchosa de unos 42 kilómetros y unos 400 metros de desnivel quizás le puedan incitar ciertos servicios, ante los cuales ni mortales ni inmortales quedan indiferentes: Para los participantes hay masajes, duchas, almuerzo o un paquete termal con Vaporium, piscina y circuito a un precio especial.

Y si después de reconfortantes momentos “montanejeros” algún betetero aún no tiene suficiente, al día siguiente le espera la “Ruta enduro geoextrem”. Sospechoso que no se mencione ni el perfil…

Para más información e inscripciones tenéis la página web   www.bttmontanejos.com

Sin amigos

Ya están a la vista y falta poco para poder disfrutar de los primeros frutos de nuestras higueras: las brevas. Porque ese árbol tan fantástico no sólo se conforma con una producción frutal al año. Primero, por junio-julio, vienen las brevas, luego, más hacia septiembre, toca la segunda cosecha, la de los higos.

Para tenerlo más claro, nada mejor que acudir a viejos refranes que a su vez se ayudan de los santos y dicen así: “Por San Juan brevas y por San Pedro, las más buenas”. O “Por San Miguel los higos son miel”. Pero, para entender mejor que hay que estar al loro para no perderse la corta temporada de este delicioso fruto, dejemos los santos atrás y concentrémonos en lo esencial y práctico – que además demuestra sin tapujos la  crueldad de la vida del campo: “En tiempo de higos, no hay amigos”.

Al revés

Cuando cada día más gente camino a casa lleva consigo un mal pensamiento, teme que algún día le hayan entrado a robar en su casa, vivir en el campo te sorprende con un mundo al revés: En vez de quitarte cosas te las dejan.  Y qué cosas.  Me refiero a los regalos de los vecinos, agricultores que toda su vida han repartido lo que les sobraba.  Y así  llegamos a casa y nos encontramos de todo: patatas, cerezas, calabazas, nísperos o, como estos días, un manojo gigante de sabrosos ajos tiernos.  Puestos sin más delante de la puerta.  Qué lujo, no?

Sólo nos queda por decir: ¡¡Gracias, Luis!!