365 días – 365 impresiones

casa rural sharíqua

El día en Sharíqua suele empezar con un buen desayuno. Pero ni en ese momento, ni mucho menos a lo largo de las horas siguientes los días en nuestra casa se parecen el uno al otro. ¿Una de las razones? Que Jérica, al puro estilo camaleón, es capaz de sorprendernos siempre de nuevo con distintas impresiones.
El pueblo a primerísima hora de la mañana -iluminado, como suelen decir nuestros huéspedes más madrugadores, tipo “spot on”-, el pueblo con niebla, con nieve, bañado por atardeceres impresionantes, enmarcado por nubes tormentosas, con arcoíris, con la torre encendida… 

casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua

casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua  casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua

Son vistas que enamoran. Cada mañana, cada día, cada noche. A nosotros, a nuestros clientes, a cualquiera que se ilusione por un bonito entorno rural dominado por la silueta de un pueblo de los más preciosos.

Y para ver las fotos con más facilidad de clic en clic:
http://www.facebook.com/casaruralshariqua y en el álbum “Impresiones de Jérica”.

casa rural sharíqua

Técnicas “traga-tallos”

casa rural sharíqua

Una visita previa al zoo o un documental sobre el antártico pueden ser útiles. Las focas, por ejemplo, tienen la perfecta “traga-técnica” aplicable a una cita culinaria que se está acercando. Y también pelícanos pueden darnos una idea de la idónea posición “boca-cuello-nuca” que hará falta para salir airoso del evento. Por decir algo. Porque quien se apunte a la próxima “Calçotada” en Jérica debe saber que es un acontecimiento no apto para comensales tímidos o atildados. Es más, quien come calçots, sabe que no va a hacer una buena figura. Pero disfrutar…

casa rural sharíqua casa rural sharíqua

El gran día de la cebolleta blanca Allium cepa L. tendrá lugar el sábado, 23 de marzo, en el parque de la Fuente de Randurías. A manos de la Asociación Gastronómica Cantharellus se disfrutará de una “Calçotada popular” -con juegos tradicionales incluidos- que no sólo seduce con sabrosos calçots y salsa romesco, sino también con panceta, longanizas, morcillas, chorizos y güeñas preparadas en una barbacoa gigante.

Y en la brasa también está el intríngulis: Y es que las cebollas se preparan al fuego vivo hasta que estén totalmente chamuscadas. Lo que en circunstancias normales se diría quemadas. Vamos, para tirarlas a la basura directamente. Pero no. Sólo hay que seguir los pasos de la tradición calçotera, originaria  de Valls (Tarragona), para descubrir un manjar especial: Los calçots “carbonizados” se envuelven en papel de periódico y se sirven directamente en la mesa donde el lema es “manos al tallo”. Sin ninguna ayuda de utensilios, o sea sólo con las manos, se quita la capa chamuscada, se unta el calçot en salsa romesco y – estirando el cuello al estilo cigüeña – se deja deslizar por la boca. Hay que “engullirlo” como sea, elegante no va a quedar. Tampoco hace falta empezar cogiendo la cebolleta con las puntitas de los dedos porque pronto uno se da cuenta de que las manos se convertirán en fiel reflejo de lo que se  está comiendo.

casa rural sharíqua

Y con suerte sólo son las manos. Y mientras que éstas se pueden lavar acto seguido (menos mal que está la Fuente de Randurías), conviene ponerse una servilleta al estilo peto en pecho si se quiere llegar algo decente al postre. Y seguro que  éste vale la pena al igual que todo lo anterior deglutido. Habrá crema catalana acompañada de cafés y licores.  

casa rural sharíqua casa rural sharíqua

Todo esto y la experiencia única de presenciar la preparación de una Calçotada se puede disfrutar por 20 euros por persona. Inscripciones hasta el día 18 de marzo a nombre de la Asociación Gastronómica Cantharellus en la Caja Rural de Jérica. 

P.D.: Conviene saber que servirse de cualquier artilugio para pelar los calçots en tierra de ellos, o sea en Cataluña, se considera “una mica pijolera”. 

P.P.D.: En caso de haberse emocionado demasiado y haberse pasado con los platos, se recomienda un paseo por los  6.000 metros cuadrados del bonito jardín-parque colindante con sus aproximadamente 100 especies de plantas distintas. 

El jericano más seductor

casa rural sharíqua

Estos días la vida de Rosa y Ricardo transcurre en blanco y negro, está llena de cifras y cálculos. Pero también enormemente dulce. Y es que la pareja pastelera de Jérica está preparando uno de los protagonistas de la casa rural sharíquacomida popular de Santa Águeda: los “jericanos”, un delicioso pastel que sin duda es una de las estrellas del pueblo.

Cualquiera que estos días eche un vistazo a la Pastelería Mesado entiende que una vez pasadas las fiestas esta pareja se merecerá un buen descanso. Para entonces ellos habrán convertido unos 50 kg de harina, 15 kg de mantequilla y otros 10 de azúcar, 20 l de agua y 1 kg de sal en un finísimo casa rural sharíquahojaldre que sirve como base para un relleno que empieza con una fresquita capa de crema limón, seguida por un seductor y suave merengue (que habrá requerido otros 100 kg de azúcar y 55 l de clara de huevo) y coronado por una frágil y brillante capa de chocolate fondant. ¿El resultado? Unos 2.400 irresistibles “jericanos” que mayoritariamente se reparten el Día de la Olla como brillante colofón. Tanto antes como después los incondicionales a este pastel habremos comprado más reservas. Porque ya se sabe: quien dice un “jericano” también dice dos… Tientan tanto…

casa rural sharíqua casa rural sharíqua

casa rural sharíqua casa rural sharíqua casa rural sharíqua

Aunque las cifras hacen estremecer a cualquiera, Rosa y Ricardo se lo toman con ese sosiego que sólo se consigue gracias a muchos años de experiencia y una gran profesionalidad. No siempre reinaba tanta calma. Cuando hace doce años Ricardo topó con el cartel “se alquila” en la pastelería del pueblo, primero le tocó convencer a Rosa de su nuevo proyecto. Pero se lanzaron, reformaron el local y pensaban abrir para Santa Águeda. Fue uno de esos días de invierno cuando Ricardo se encontró con el entonces alcalde que le preguntó si no querían hacer los “jericanos” para la fiesta. “Yo le dije, sí, ¿pero son muchos?” recuerda el pastelero. La respuesta le dejó sin habla, a su mujer Rosa sólo le salió: “¿Tú estás loco?”. El motivo: La friolera cifra de 800 pasteles que tenían que preparar apenas aterrizados en su nueva pastelería y aún con poca práctica “jericanera”.

No cabe duda, los “jericanos” gustaron. Y mucho. Así que desde entonces no sólo ha pasado más de un decenio, también han salido desde la pastelería Mesado más de 300.000 Jericanos. A 25.000 por año. ¿A que ahora se entiende que 2.400 para una fiesta no les puedan asustar?

casa rural sharíqua jericano22_shariqua

Eso sí, el “jericano” de hoy es un pastel aún más elaborado y -si cabe- más exquisito que los primeros pasteles de aquel año 2001. Por no hablar del primer “jericano” que -todo hay que decirlo- fue medio “segorbino”. Es más. Tenía un primo valenciano llamado Topolino. Ricardo recuerda la historia: “El pastel fue inventado en los años 40 por un pastelero de Segorbe que entonces tenía una pastelería en Jérica”. Y por lo visto ganas de inventar algo nuevo o al menos parecido a ese pastel que había visto en la capital. Los primeros compradores fueron “Los Pelmas”, una peña del pueblo, en busca de momentos dulces. “El pastel aún no tenía ni nombre cuando los chavales entraron en la pastelería y se dice que uno de ellos no se lo pensó dos veces y lo bautizó ‘jericano’ “, cuenta Ricardo.

Pero el “jericano” se fue. Mejor dicho, el pastelero segorbino pocos años más tarde volvió a su pueblo y se llevó el pastel con él. En Jérica empezaron tiempos menos dulces aunque el pastel perdido fue importado para venderlo en panaderías y otras tiendas. E incluso hubo un par de intentos de imitarlo por nuevos pasteleros que llegaron al pueblo, pero… nada en comparación con ese pastel reinventado por Ricardo Mesado. Y con este pastelero, nacido como hijo de panaderos en Algimia de Alfara, el “jericano” volvió para quedarse.

casa rural sharíqua casa rural sharíqua

No hace falta mencionar que hoy ese pastel es cien por cien Jericano, mimado y sin igual. Como suele pasar en casa de pastelero, Ricardo y Rosa no comen más que “uno o dos” al año. Además les toca probar nuevas creaciones de sus otros pasteles, de su helado artesano, sus rosquilletas, cocas… 

casa rural sharíquaY ¿cómo es posible que después de 30 años en la profesión y camino a medio millón de “jericanos” aún se les note esa pasión? Ricardo no lo duda ni un segundo: “Soy un afortunado. Tengo la persona a mi lado que quiero y con quien me gusta trabajar. Y además hago lo que me gusta.” 

¿La próxima Olla de Jérica con “jericano” incluido? El sábado, 9 de febrero. ¿La pastelería Mesado para comprar más? Andando por la Avenida Constitución y dejándose seducir por ese aroma dulce… hasta llegar al número 13.

Una santa y 1.500 raciones

Su vida fue corta y terminó con un crimen.

Corre el año 250 cuando en la siciliana Catania van a suceder horrores. Una joven acosada por un viejo verde llegará a defender su virginidad hasta la muerte. Le cortan los senos, la ponen sobre cristales y carbón al rojo vivo, la llevan a una cárcel y la tiran en una podrida celda, donde la pobre joven finalmente muere. Así lo recogen los manuales sobre santos y santas, porque Águeda de Catania (225-250) no sólo se convirtió en martir, sino también fue nombrada santa.


Hoy en día su estremecedora historia es conocida por muy pocos. También cuando el día 5 de febrero se celebre su día en Jérica, que la ha elegido patrona del pueblo, no habrá muchos que recuerden su triste final. Que sus penas hayan caído en el olvido, sin embargo, no quiere decir que el día de su santo no se afilen cuchillos… Cuando muy de mañana en Jérica se reúne un grupo de mujeres, ellas sólo tienen una meta en mente: Preparar la olla de Jérica que en honor a Santa Águeda va a servirse a todo el pueblo – y a muchos más.

Los números hablan por si solos: Esa mañana se prepararán 30 kilos de cardo, 30 kilos de berzas y 150 kilos de patatas. Además se echarán a las ollas unos 50 kilos de alubias, otros 50 kilos de arroz, 7 kilos de sal y 55 papeletas de azafrán. Y desde luego, que no falte la carne: Y ahí van 18 kilos de pata de cerdo, 18 kilos de hueso de corbet, 33 kilos de cuello, 12 kilos de rabo de cerdo, 45 caretas del mismo y 16 kilos de morcilla. El resultado: 22 calderas a rebosar.

Es evidente que esta olla no puede salir mal, aunque cualquier cocinero cara a estas cantidades desearía no estar en la piel de las mujeres y hombres responsables de ese manjar…

Mientras en los bajos de la casa de cultura cuecen las ollas gigantes durante horas y horas, pasados pocos minutos del mediodía los primeros jericanos – y los que se han enterado de otros pueblos, turistas y visitantes – empiezan a hacer cola delante de la puerta. Unos con sus propias cazuelas a rellenar, otros esperando a recoger una ración en plato de plástico. La espera no sólo se recompensa con un puchero muy sabroso, sino también con un delicioso jericano, el pastel típico del pueblo que elaboran con tanto mimo Rosa y Ricardo en su pastelería. Lo de ellos es verdadera pasión, al fin y al cabo ¡¡¡son 1.500 pastelitos!!!

Este año la olla se repartirá el domingo, día 6 de febrero, a partir de las 14.30 horas. Pero la fiesta de Santa Águeda aguarda más sorpresas aún, desde procesiones, ofrenda de flores pasando por exposiciones y la famosa “bacalà”, una comida popular de bacalao, nueces y vino en plena calle la medianoche del sábado.

El programa lo tenéis en www.jerica.es

Por cierto, uno vez visitando la página, por qué no echáis un vistazo al apartado “Gastronomía”. Ahí teneis la receta de la olla para 4 personas. Porque tampoco es cuestión de querer hacer a la primera un puchero para 1.500 comensales…

Paseo con pausas … y lágrimas

Estos días el pequeño paseo de Sharíqua a Jérica puede durar más de lo normal. Incluso mucho más. En compensación se hace infinitamente más dulce. La “culpa” la tienen las higueras que bordean el sendero y que ahora están a rebosar. Llevan frutos de distintos tamaños, aún verdes, tímidamente morados o con un color violeta que enamora. Ya a distancia seducen con su exótico aroma a paraíso, ese lugar lejano con que quedarán eternamente asociados después del lapsus alimenticio de nuestros antepasados biblicos.

Pero lejos de presentarse como un fruto prohibido, los higos casi caen en la mano, quieren ser degustados aún durante el camino, animan a un improvisado picnic con vistas al pueblo o – una vez de vuelta a casa –  garantizan una excursión culinaria rápidamente preparada: Al higo le sobra con un poco de queso, algo de jamón, unas nueces… y ya se ha convertido en un irresistible manjar.

Para todos aquellos que cara a cara con estas bombas energéticas de procedencia oriental se dan cuenta que están más preparados para ir a  la  frutería de la esquina que saber cuál higo colgado de estos impresionantes arboles ya está listo para ser comido, aquí va un viejo refrán popular que con drásticas comparaciones despeja cualquier duda. Y dice así: “El higo debe tener el cuello del ahorcado, ropa de pobre y ojo de viuda.” Que con palabras algo más amables no quiere decir otra cosa que el rabo del fruto debe estar seco, la piel arrugada y al abrirlo debe desprender una lágrima de almíbar.

Y ante tanta fruta casi caída del cielo, qué tal si probáis una receta que estrenamos el otro día y que en combinación con cualquier queso es todo un descubrimiento: Mostaza de Higo.

Los ingredientes los encontráis en “Sharíqua presenta”.

Vuelta en bici

Este año la “Marcha Cicloturista a Jérica” es doble acontecimiento: El próximo 29 de agosto por décima vez decenas de ciclistas se ponen a prueba en una vuelta que en los nueve años anteriores ha ganado más y más aficionados. Organizada por los “Amigos de la Bici” la marcha arranca a las 8.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento y recorre unos 30 kilómetros.