Aquí están, nuestras primeras ñoras. Brillantes, regordetas y para comérselas. Bueno casi, porque ahora viene el proceso de secado. Para que esta pequeña hermana del pimiento rojo, en Murcia y Alicante conocida como “bola”, nos dure, tiene que tomar el sol durante un par de días.
Dicen que en su día allá a finales del siglo XV hizo un viaje con Colón y fue presentada en España como pimiento, acabando para su multiplicación y plantación en el Monasterio de Yuste. De ahí, los monjes la llevaron a su monasterio hermano en La Ñora en Murcia, donde se le quitó el picante y se bautizó con el nombre que lleva hasta hoy en día.
Y bien, de La Ñora a Jérica. Quién sabe por qué no la plantamos antes con lo bien que se nos da ;-). Y con lo rica que está en un sinfín de platos desde un huevo frito, pasando por la paella hasta la salsa romesco.
Hoy exponemos la primera tanda de la cosecha al astro mayor. Y si tiene el mismo efecto como “lavar el coche” o “limpiar las ventanas” puede que hasta por fin la predicción meteorológica tenga razón y caiga algo que se merezca el nombre de lluvia…
