Descanso, tranquilidad y placer son algunos de los momentos que podrá recordar de su estancia en Sharíqua.
Momentos singulares que relacionará con las preciosas vistas de Jérica y de las montañas que se ofrecen desde nuestra casa.
Los rincones acogedores de la propia casa, las amplias terrazas y los balcones incitan a tomarse una buena taza de café o una copita de vino y animan a pasar revista al día de vacaciones transcurrido, intercambiando impresiones y haciendo planes para el día siguiente.
En esto, les podrá ayudar la abundante información sobre la historia, los monumentos, y por supuesto, la gastronomía de la zona, sin olvidar las mejores rutas de senderismo. Todo ello está a su disposición en el rincón de lectura, en nuestro salón, junto a una pequeña biblioteca.
Tan sólo habrá una cosa que no encontrará: TV y conexiones para PC e Internet, ya que han sido desterrados, a conciencia, de la casa.
Si desean probar nuestra cocina, les invitamos a acomodarse en nuestro comedor, en la terraza-mirador o debajo de los olivos en nuestro jardín. Cenando con vistas al pueblo, la Jérica nocturna ofrece su cara más romántica.